¿Sabes la cantidad de veces que te defendí, las que te defiendo creyendo en la esencia de la persona que conocí? Pero ahora pareces tan irreal, tan lejano, que temo defender tan solo a un fantasma. No sé si es por la hora que me nubla la razón, pero creo entender que es lo que deseas: ser simplemente un recuerdo abstracto en mi memoria.