Querida amada mía,
quiero que veas en ti
el valor que hay en cada uno de tus poros.
La vida apenas empieza
y sé que a ti eso te inquieta
porque ves en el espejo los años que han pasado.
Pero eres mucho más de lo que habías imaginado:
tus raíces han alcanzado la profundidad suficiente
y es hora de que te empujes a florecer.
Por ti,
por nosotros,
por este amor tan inmenso que te tengo.
Sé libre,
sé fuerte,
sé valiente,
pero por sobre todo,
mantén este amor nuestro y eterno como tu centro.