Yo sostendría tu mano si hiciera falta, sin medida,
recordaría cada parte de tu rutina por si un día se te olvida.
Sería tus ojos si llegas a perder la vista,
Sería tus piernas si te faltan las tuyas,
la fuerza que te asista;
te daría mi luz sin condiciones por si la necesitas.
Pasaría en vela días enteros si fuese necesario,
estudiaría e inventaría lo que hiciese falta solo por un capricho tuyo.
Ojalá fuese una broma o una exageración del orgullo,
pero es una verdad tan grande como una catedral.
Para mala fortuna de este corazón mío,
tu mano me ha soltado más veces de las que puedo contar.